Golpeado salvajemente Isaac Desiderio

 

El pasado miércoles 14 de diciembre, el actor y animador Isaac Desiderio fue golpeado salvajemente por los llamados “colectivos de paz” de este gobierno y solo por el hecho de tomar fotos de una realidad que está en la calle y que por más que traten de evitar esconder, disfrazar, y peor aún, ignorar, es y se ha convertido lastimosamente en el pan nuestro de la mayoría de los venezolanos. El joven que actualmente, e irónicamente sale en la novela del canal socialista Tves, “Vivir para Amar”, fue brutalmente golpeado por tomar fotos de una cola que había de gente en un mercado buscando los productos de primera necesidad, esos que están desaparecidos de los anaqueles de los abastos y supermercados, desde hace varios años. 

Mientras el Presidente de la República habla de diálogo, de paz y de guerras mediáticas del imperio, aquí los venezolanos estamos sumidos en una miseria y caos absoluto, que no es virtual, porque solo basta salir a la calle y contactar que aquí nada funciona. Pero querer mostrar esa realidad parece que está prohibido o es un delito, porque al actor y animador, Isaac Desiderio, lo golpearon inhumanamente, por tomar gráficas de una larga cola de personas, buscando los alimentos de la cesta básica.
“Fui golpeado por quienes realmente gobiernan en Venezuela, los llamados "Colectivos Armados". Me indigna ver a la gente haciendo colas, ver a los ancianos sufrir y gastar hasta lo que no tienen, buscando un paquete de Harina Pan o de cualquier otro producto de primera necesidad. Mientras hacía mi cola para comprar Harina Pan, saqué mi teléfono para grabar las colas que hace la gente para comprar comida, ese fue mi “delito”…En ese momento, se me acercan dos de ellos (Colectivos) y me preguntan: ¿Tú estás tomando fotos? Sin yo responderles, me agarraron y me metieron en un local, exactamente en donde ellos tienen la mercancía, allí me arrodillaron, me patearon, me dieron golpes en la cara, en la oreja y en la parte de atrás de mi cabeza.... Gracias a Dios no pasó de allí... Mientras lo hacían, me grabaron. Posteriormente me fui a Salud Chacao, y allí me atendieron. Tengo hematomas en mi cabeza y en mi oreja izquierda”
¿Cómo sales de allí?
“Mientras me golpeaban, me quitaron mi teléfono y lo revisaron, cuando vieron mis fotos, comenzó un interrogatorio y es cuando bajan la guardia y me dejan ir, hasta uno de ellos me dio agua para que tomara y les pedí que no me quitaran el bulto de arroz que había adquirido para repartirlo entre mis familiares. Mi mamá es una señora mayor y sufre de la tensión, y verla hacer colas me enferma y llena de tristeza, como me da impotencia ver a tantas personas mayores cansadas, haciendo interminables colas por conseguir alimento, con lo que está pasando con el billete de 100 bolívares, el caos era peor, porque si no tenías efectivo, tenías que comprar con tarjeta de débito, y el precio se incrementaba mucho más, eso es injusto y eso si es un delito, pero aquí las leyes ni ellos mismos las respetan, y el abuso es y se ha hecho tan común en nuestra vida, pero irónicamente te hablan de paz y de revolución, mientras golpean al hermano venezolano, que toma fotos de una realidad que no debemos seguir aceptando. Yo les pido que analicen, y se den cuenta que nosotros debemos unirnos, no matarnos, ni golpear a tu hermano, porque mientras eso siga pasando, seguiremos cada vez peor” 
¿Qué te preguntaban?
“A qué me dedicaba, qué por qué tenía fotos con varios artistas.
¿Y no había Policías cerca de allí?
“Si, estaban con ellos y no hicieron, ni hacen nada por nadie, mi “pecado” fue tomar fotos, es increíble que esto suceda, pero yo agradezco a Dios haber salido de allí vivo, porque hasta uno me dijo: “Vas a salir de aquí en bolsas negras”
¿Cómo te sientes actualmente?
“Adolorido, fueron muchos golpes y patadas que recibí, pero más me duele ver que mientras el gobierno habla de paz, de guerras mediáticas, de revolución, aquí nosotros mismos nos estamos matando y unos creyendo en un régimen que nos ha empobrecido, nos ha dividido, y si tomar fotos o vídeos de una realidad de mi país es pecado, eso te dice ya lo suficiente para darnos cuenta de que vivimos es una dictadura. Me duele mi país, porque amo profundamente a Venezuela y esto que me sucedió me llena de tristeza y de impotencia, porque no lo merecemos. He recibido muchas llamadas y manifestaciones de cariño, eso lo agradezco y me demuestra que nosotros los venezolanos somos gente buena, no tengo palabras para agradecerles tantas muestras de solidaridad, pero quiero hacer un llamado es a la reflexión. Vamos a exigir todos unidos una salida a esta crisis, no podemos seguir viviendo de esta forma y buscar culpables donde no los hay. Venezuela lo tiene todo y debemos pensar sin egoísmos, ni intereses individuales, en función del progreso de todos, porque nadie merece ser golpeado por tomar fotos, ni por exigir un derecho, ni por denunciar un delito. Los políticos son servidores públicos, que deben trabajar en función del pueblo, cuando entendamos eso y exijamos lo que por ley nos pertenece, comenzaremos a salir de esta lamentable situación. La injusticia no puede seguir siendo vista como algo normal, ni tampoco la corrupción y el caos en el que vivimos. Debemos dejar los chistes y ponernos serios en función y beneficio de todos. Esos que me golpearon saben en el fondo que yo no estaba haciendo nada malo, pero lo hicieron y ese es el trasfondo que debemos analizar y recuperarnos, reconciliarnos como hermanos y exigir señores que nos den seguridad, bienestar y progreso a todos, ya es hora de despertar y exigir unidos la recuperación de nuestro país, sin egoísmos, ni miserias, y eso va tanto para el gobierno, como para la oposición. Yo no creo en este socialismo, porque tengo miles de motivos para no creer, pero cada quien debe analizar desde su corazón y conciencia. Podemos tener un país mucho mejor y a eso debemos trabajar todos. Ya basta de matarnos, mientras un grupo está multimillonario y hablando de paz, de igualdad y de oportunidades para todos, oportunidades que no existen, porque aquí hasta para conseguir un empleo digno, una vivienda, alimentos, medicinas y lo más básico, se ha hecho cuesta arriba”
¿Te piensas ir del país?
“No, yo aquí me quedo, aquí está mi mamá, aquí quiero seguir buscando oportunidades en mi trabajo como actor y animador, no me voy, ni quiero irme de Venezuela”
¿No tienes miedo?
“Te repito, esas personas que me golpearon saben en el fondo de su conciencia que yo no estaba haciendo nada malo, miedo tendría si yo hubiese hecho algo malo y por ese motivo me golpearon, pero no puedo tener miedo, porque nada malo hice y ellos lo saben. Aquí han sembrado un odio que debemos eliminar y sanarnos por dentro, curar heridas y resentimientos y trabajar juntos en función de Venezuela, no de ideales políticos, ni de intereses personales. Yo lo voy a hacer, aunque todavía me duelen los golpes, y no entiendo el por qué me golpearon. Es duro, es difícil, pero no imposible”


 


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